VOX y el Grupo Municipal en el Ayuntamiento de Sevilla ven delitos contra los derechos fundamentales en concurso con un delito de coacciones, abuso de poder y prevaricación, tras el desorbitado despliegue policial del pasado 17 de marzo en la rueda de prensa pública de Santiago Abascal.
Sandra García y Carlos Toscano como responsables de la Policía Nacional, mientras que el Alcalde de Sevilla y su Delegado de Gobernación por la actuación llevada a cabo por parte de la Policía Local de la ciudad.
La portavoz del Grupo Municipal, Cristina Peláez, recuerda que “de nuevo cargos socialistas usaron presuntamente a la Policía para fines particulares o políticos, emitiendo órdenes injustas y manifiestamente ilegales”.
VOX y su Grupo Municipal en el Ayuntamiento de Sevilla, han presentado una querella criminal contra las autoridades implicadas en los hechos acontecidos el pasado 17 de marzo en la Plaza Nueva de Sevilla. Ese día el presidente de VOX, Santiago Abascal, había convocado una rueda de prensa al aire libre y unas horas antes de la hora fijada para la rueda de prensa de Santiago Abascal, la Plaza Nueva fue acordonada en todos sus accesos. Se llevó a cabo un importante despliegue de la Policía Nacional y de la Local, impidiendo el acceso libre a la Plaza Nueva de cualquier ciudadano.
Concretamente, VOX se querella contra Sandra García Marín, Delegada del Gobierno en Andalucía en aquel momento; contra Carlos Toscano Sánchez, subdelegado del Gobierno en Sevilla, hermano del alcalde socialista de Dos Hermanas; contra Juan Espadas, alcalde de Sevilla; y contra Juan Carlos Cabrera, Delegado de Gobernación y Fiestas Mayores. Responsables los dos primeros de la actuación de la Policía Nacional, y los dos segundos de la actuación de la Policía Local.
VOX entiende que se cometieron delitos contra los derechos fundamentales, en concurso con un delito de coacciones, abuso de poder y prevaricación, de conformidad a los artículos 21 y 19 de la Constitución española, arts. 514, 172.1 y 557 bis del Código Penal, y contra cualquier otra persona que pudiera resultar responsable a lo largo de las investigaciones y actuaciones a practicar.
Desde VOX se considera conculcado un derecho fundamental como es el derecho de libre circulación de los ciudadanos, al impedir la policía, por orden de sus superiores políticos, el acceso a la Plaza Nueva. Tal actuación impidió que no sólo los cargos de VOX, sino cualquier ciudadano, pudieran acudir y presenciar la rueda de prensa de Abascal. VOX comunicó, en fecha 16 de marzo y por el procedimiento de urgencia, previsto en la Ley, que a la rueda de prensa acudiría público a la luz de la acogida que tuvo en la población una rueda de prensa similar que se celebró en Murcia. Ante tal comunicación, las autoridades no emitieron prohibición alguna (algo que, además, sólo pueden realizar mediando causa grave).
Cristina Peláez ha apuntado a que “de nuevo cargos socialistas usaron presuntamente a la Policía para fines particulares o políticos, emitiendo órdenes injustas y manifiestamente ilegales”.
La cuestión se agrava, comenta Peláez, “porque daba la impresión de que allí había sucedido algo grave, parecía que estábamos ante un atentado terrorista o en una situación bélica. Al día siguiente, por ejemplo, no se impidió una concentración en el mismo lugar convocada por Podemos, UGT y CCOO”, lo que denota la arbitrariedad de las autoridades implicadas.
Para finalizar, la portavoz municipal de VOX entiende que “se trata de un ataque a la libertad generada por motivos políticos. La situación pandémica que nos asola y solo se traduce en un constante recorte de libertades y derechos. Dependiendo del signo político en cuestión son admitidos o son rechazados de plano, justificándose en argumentos meramente banales y desmotivados que no pueden ser amparados en derecho”.





