Valentín Ayesa, delegado de Comercio, Desarrollo Local y Emprendimiento, ha acudido a la Diputación de Sevilla para exigir que se solucione el conflicto que existe entre la diputación y la constructora y que tiene paralizado el proyecto empresarial desde hace un año.
Abril de 2024 fue el mes en el que la delegación de Comercio, Desarrollo Local y Emprendimiento hizo público el proyecto del Vivero de Empresa. Un proyecto que partía de una obra perteneciente a la estrategia EDUSI del AUF de Bormujos, cofinanciado en 80% por el FEDER en el marco del programa operativo Plurirregional de España 2014-2020 y la Excma. Diputación de Sevilla.
La delegación, cumpliendo con su compromiso, a principio de mayo de 2024 hizo pública la consulta previa en el procedimiento de elaboración de un reglamento regulador de los servicios de un Vivero Municipal de Empresas del Ayuntamiento de Bormujos. Se abría así el protocolo por el cual los ciudadanos, las organizaciones y asociaciones que así los considerasen podían hacer llegar sus opiniones sobre los aspectos planteados en un cuestionario publicado en la página del Ayuntamiento de Bormujos durante el plazo de veinte días a contar desde el día siguiente al de la publicación (Plazo del 2 de mayo al 30 de mayo, ambos incluidos).
Las obras de construcción del Vivero de Empresa quedaron paralizadas con apenas un leve porcentaje ejecutado el mismo mes de mayo del 2024, a consecuencia de diferencias internas entre Diputación de Sevilla y la empresa constructora adjudicada. Desde entonces, la obra se ha abandonado, lo cual está provocando la imposibilidad de avanzar un proyecto tan importante para el municipio de Bormujos y su tejido empresarial, autónomos y emprendedores.
Por parte de la delegación, y atendiendo a la responsabilidad con el municipio de Bormujos, se ha solicitando la participación en dicha negociación a fin de colaborar en la definición de nuevas medidas que satisfagan a ambas partes, de la manera más operativa posible.
“No me voy a rendir, porque los bormujeros necesitan un espacio donde poder desarrollar y consolidar nuevas iniciativas empresariales. El Vivero de Empresa se debería haber inaugurado el día 1 de octubre de 2024 y, seis meses después, está en la fase semilla” , ha manifestado el delegado.
Ayesa ha informado que “los municipios que apuestan por el emprendimiento como motor de desarrollo están dando pasos clave hacia un futuro más próspero y sostenible” y que uno de los instrumentos más eficaces para fomentar este espíritu emprendedor es el vivero de empresas.
Un vivero de empresas, también conocido como incubadora de negocios, es un espacio físico y organizativo creado para apoyar la puesta en marcha y consolidación de nuevas iniciativas empresariales. Ofrece infraestructuras compartidas (oficinas, salas de reuniones, servicios administrativos), asesoramiento técnico, formación y acompañamiento personalizado a emprendedores en sus etapas iniciales.
Las empresas que nacen y crecen en un vivero generan empleos directos e indirectos. Desde los propios emprendedores hasta los trabajadores que contratan a medida que su actividad se expande, el vivero actúa como generador de empleo local y como herramienta eficaz contra el desempleo juvenil y de larga duración. Un municipio, que en diciembre de 2023, registró 1.670 personas desempleadas, lo que supone el aproximadamente el 2,76% del total de personas desempleadas en la ciudad de Sevilla.
Pero el vivero no solo crea nuevos negocios, sino que también fortalece la economía local. Las sinergias entre emprendedores, así como las relaciones con empresas ya consolidadas del entorno, contribuyen a una red empresarial más sólida, activa y cooperativa. Convirtiendo al municipio en un lugar atractivo para profesionales con talento que desean desarrollar sus ideas sin necesidad de desplazarse a grandes ciudades. Esto ayuda a frenar la fuga de cerebros y retiene capital humano valioso para el desarrollo local.
Los proyectos que suelen desarrollarse en los viveros suelen tener un alto componente de innovación, lo que introduce nuevas tecnologías y metodologías en el entorno local. Esto no solo mejora la competitividad del municipio, sino que lo posiciona como un espacio abierto al cambio y al progreso.
“Este proyecto es mucho más que un simple espacio de trabajo compartido. Es una herramienta estratégica que permite a los municipios apostar por el desarrollo económico sostenible, la innovación y la creación de empleo. Invertir en un vivero de empresas es, en definitiva, invertir en el futuro del municipio y en el bienestar de sus ciudadanos”.





