
Es Caperucita Roja
una graciosa muchacha
que a su casa está volviendo
y viene sola y borracha,
sin saber que en esa esquina,
en la esquina de su casa,
un lobo la está acechando
mientras babea su escarcha.
Hace poco estaba preso
por violador reincidente
mas gracias a la Montero
cajera y ministra ausente,
el bandido está en la calle
de acuerdo a la ley presente.
Y aquí lo dejo, no sigo;
nadie creo que lamente
que no cuente lo que sigue
y todos tienen en mente.
Cuando la ley la hace un bobo,
una cajera demente
que nunca cuadró una caja
siempre beneficia al lobo.





