
Y David igual se queda
le prohíben laborar
(claro, en la administración)
a quien sin preocupación
vive bien sin trabajar
suceda lo que suceda.
En tiempos de vasallaje
de un sanchismo medieval
mucho más vale el linaje,
quizá el carné del partido…
Mucho más el apellido
Sánchez Perez-Castejón
aunque hoy, de un empujón,
echaron al despistado
que no encontró su despacho
por ese mental gazpacho
y lo han inhabilitado.
¡Cómo mandar a callar
nueve años y no miento,
a un mudo de nacimiento!





