O Zapatero es un gil,
o Son Soles Espinosa
fue quien le puso esa cosa
de secretaria servil
(apagádole el candil)
para así, a perpetuidad,
tener muy claro y seguro
que aunque fueran a lo oscuro
teniendo cerca un reptil,
no habría infidelidad.
A Gertru esa fealdad
le sale de las entrañas
compinche de las marañas
y las faltas de verdad.
Y como en mí no hay maldad
sólo digo lo que pienso;
si el juicio se pone tenso
cúlpenla de mentirosa,
de ocultadora, tramposa,
de testaferro, de esbirra,
pero nunca de horrorosa.
Ante su rostro, ¡qué cosa!
las leyes se quedan mudas
y habría que regresar
a usar la Ley del Talión…
Es tan fea, la cabrona,
¡que merece paredón!





