La Universidad de Sevilla está más cerca de tener nuevo rector tras el conteo de votos de las elecciones. Carmen Vargas y José Luis Gutiérrez serán los protagonistas de la segunda vuelta que se producirá el próximo 10 de noviembre. Sin embargo, la primera vuelta no ha estado exenta de polémica por las diferentes campañas desarrolladas.
“Las elecciones se han parecido demasiado a la España franquista”, indica uno de los catedráticos de la Universidad de Sevilla. Se trata de Ramón Espejo, catedrático de la US y presidente de la International Arthur Miller Society. Una de las voces más reconocidas en el sector académico y que viene meses señalando la importancia de reformar el sistema educativo español.
En una carta abierta, pide a los alumnos “inteligentes, serios y honestos” que tengan independencia en el voto, que “es secreto” y “un principio básico de una democracia que la hace diferente de otros regímenes en los que también se vota como la España de Franco o la Venezuela de Maduro”. Según Espejo, no se debe votar a un candidato “porque monta una fiesta con DJs y calimocho”, ni porque lo digan los profesores, en relación a José Luis Gutiérrez.

Ramón Espejo
“Las pasadas elecciones en la Universidad de Sevilla se han parecido demasiado a la España franquista, curiosamente a raíz de la irrupción de un candidato que dijo defender el cambio, la transformación y el progresismo. Es el candidato que coacciona a los estudiantes para votarle, que les promete aprobados masivos y una caza de brujas del PTGAS y el PDI que no es complaciente y sumiso con la obligación de darle a los estudiantes todo lo que pidan. Se acabó que un PTGAS ponga cara de contrariedad si un estudiante le trata mal: ¡a la hoguera con él! Se acabaron los suspensos de aquellos compañeros que se han pasado el curso de juerga mientras vosotros tratabais de aprender. Aprobados todos por decreto, con títulos, eso sí, que no van a significar nada porque los habrá por decenas de miles. ¿Su título es de la Universidad José Luis Gutiérrez? Ah, pues ya le llamaremos, si acaso”, critica Espejo.
El catedrático subraya la importancia de que los alumnos tengan independencia en el voto porque “a muchos estudiantes se les compra con aprobados” al igual que muchos profesores se ven tentados “con cargos y prebendas económicas”. “José Luis Gutiérrez ha tomado al asalto el proceso electoral con el manual del buen populista en la mano y decidido a utilizar vuestra universidad y vuestros votos para su beneficio personal y el de quienes lo apoyan. No le preocupáis absolutamente nada. Os utiliza. Os prometerá lo que sea para que lo votéis, porque lo único que desea, como toda su estirpe, es el poder”.
Espejo reconoce que “había candidatos que defendían otra universidad, pero se han quedado por le camino”. Y aunque Carmen Vargas no fuera su candidata inicial porque “necesitaba volver a la realidad de la docencia y la investigación, de la que lleva apartada desde el siglo pasado adherida a la moqueta del rectorado”, el catedrático le muestra su apoyo porque “al menos tiene algo de universidad en sus venas, esas venas que en José Luis Gutiérrez solo están llenas de circo, falso buen rollo y una ambición desmedida”.
“Bienvenidos a la Universidad Pokemon, Queríamos engañaros y lo hemos conseguido”, concluye.





