Con su cara de aplicado,
y su pinta de budista,
de pionero fidelista
va José Luis disfrazado.
Tras su careta, agachado,
y hablando de progresismo
alentaba al comunismo
mientras en bisnes andaba
con petróleo que robaba.
Pero afanar deja estela
aunque sea en Venezuela…
Decía que tener poco
era virtud socialista
y al abrir su caja fuerte
la UCO encontró una lista
(que nadie tenía en mente)
de joyas que ni un Pachá.
(Dice que las heredó
de su primo Alí Babá).
Con su pinta de santón
resultó ser un bandido
que tras la lana se ha ido
con gesto bobalicón.
Pero vaya tropezón;
¡Esta vez se ha equivocado
y la ley lo ha trasquilado
por mentiroso y trincón!





