Una amiga mía publica en WhatsApp lo siguiente: “Me llamaron “tonta” por ser como soy. No soy tonta, me gusta confiar en las personas, me gusta pensar que no todas son iguales. Si a alguien puedo ayudar, dedicarle una palabra de aliento, una sonrisa, lo hago, y si nada puedo hacer al menos le brindo mi compañía. Nunca me entrego a medias, siempre me doy por completa. He recibido decepciones, pero también he obtenido cosas hermosas. Nunca mido nada, y si por eso soy “tonta” seré la “tonta” más feliz que hay”. Servidor aún no le ha dicho nada.





