Artista inigualable que con una lágrima en la garganta supo decir como nadie, al compás de músicas dulzonas y al son del alegre rasguear de guitarras brujas, todo el contenido de unas estrofas que nos hablan de noches de luna clara y suaves alboradas en la Pampa, de resoplidos de bueyes y olor a tierra mojada o de rinconcitos arrabaleros y madreselvas en flor; de tiernos idilios y de otros motivos sentimentales que encierra el extenso repertorio de su cancionero criollo.





