Es lo que me quedaba por ver. Se para un encuentro de fútbol para que los muchachitos puedan refrescarse unos minutos, y a continuación a seguir dándole a la bola como si nada hubiera pasado… Si mi padre levantara la cabeza y contemplara en qué se ha convertido este juego. Ahí lo tienen, en primera fila, con toda su familia y amigos de sus hijos en un Real Club Recreativo de Huelva-Tenerife. Como debe ser. Y sin pausa de hidratación.





