La ciudad está entregada a los preparativos de todo tipo que procurarán hacer de la próxima Nochebuena y del día de Navidad unas fechas inolvidables.
Las calles de la ciudad, sobre todo las más céntricas, acogen a miles de personas ultimando compras, entre regalos y toda la variedad gastronómica propia de las comidas que esperan en los hogares.
También los nacimientos de las distintas entidades y templos dan lugar a colas, a veces interminables, de un público -sobre todo el infantil- deseoso de contemplar las recreaciones de Belén y las típicas figuritas escenificando todo lo que tradición cuenta sobre la llegada de Jesús al mundo. En este sentido hay que destacar la meritoria labor que se debe a la Asociación de Belenistas de Sevilla, con muestras tan interesantes como la del Círculo Mercantil e Industrial, en su sede de la calle Sierpes.
Un año más, la ciudad se ha convertido en puro trasiego de gentes, en un agitado ir y venir de transeúntes entrando y saliendo de las tiendas y los grandes almacenes, parándose en las calles donde encuentran coros de campanilleros, rodeándolos y aplaudiéndolos.
Sevilla, la ciudad más visitada de España según los últimos datos estadísticos, se ofrece durante el amplio periplo de las fiestas navideñas como un destino que garantiza el ambiente más feliz y la alegría de estos días.





