Por su Cabildo General Ordinario de Cuentas, Proyectos y Presupuestos, la sevillanísima Hermandad del Baratillo ha concedido al prestigioso abogado Joaquín Moeckel la Medalla de Oro, máxima distinción que otorga esta popular cofradía y que, a lo largo de su historia, sólo han recibido antes tres destacados hermanos: Leonardo García Junco, Manuel Pastor de Castro Barrera y Otto Moeckel Von Friess, padre de quien ahora suma a la conocida saga familiar la segunda de las Medallas de Oro de la Hermandad del Baratillo.
La noticia se ha recibido con alegría en los círculos cofrades, pero también en los ámbitos más relevantes de la ciudad, donde no se ignora la labor y entrega de Joaquín Moeckel a la Hermandad del Baratillo, de la que llegó a ser hasta su Hermano Mayor.
Moeckel es un hombre joven, pero de una intensidad en su forma de vivir que le ha facultado para hacer posible un expediente tan denso y en tantos frentes, que sería más propio de comprenderse y esperarse en alguien con mucha más edad de la que tiene el famoso abogado sevillano, poco más de cincuenta. Pero con su pasión por las grandes causas, y también por las que otros llaman perdidas, ha ido marcando una biografía que ya incluso hace años escribió el periodista J. Félix Machuca: “La fuerza del carácter”.
La singular personalidad de Joaquín Moeckel también se ha dejado sentir en su amor por la Hermandad del Baratillo, que tiene en su corazón, desde niño, uno de los lugares donde la entrega no ha tenido nunca medida.
Un hombre capaz como él tuvo en su momento los días contados para convertirse, más tarde o más temprano, en Hermano Mayor de tan arraigada cofradía del Arenal. Su labor fue incesante, marcó hitos: durante su mandato se restauró el cuadro fundacional; se saldó una deuda histórica con su hermano número uno, el arquitecto Antonio Delgado Roig, al acabar la fachada como fue su original proyecto de 1961; con el beneplácito del Ayuntamiento, cambió el nombre de la calle Circo -que circundaba la Plaza de Toros- por el de Baratillo; llevó a cabo el Vía Crucis extraordinario del Cristo de la Misericordia con motivo del cincuentenario de su bendición; solicitó el título de Real para su Hermandad; se restauró el lienzo, junto a otros dos, de “El Cristo del Baratillo”, que estaba en una vieja hornacina exterior en la esquina de las calles Antonia Díaz y Adriano; asimismo se restauró durante su gobierno el paso de misterio de la Piedad; se hermanó a la Hermandad del Baratillo con la de La Carretería; firmó la colaboración entre la Hermandad y El Monte, entonces presidido por Isidoro Beneroso; se expuso en Munarco el palio de la Virgen de la Caridad; celebró un convenio con la Caixa Galicia, que financió la restauración del cuadro “La Piedad”; se estrenó el actual llamador del paso de palio, obra nada menos que de Marmolejo; afrontó la restauración de la imagen titular de San José, una obra del siglo XVIII; también el cuadro de la Virgen del Carmen, otra obra anónima, como la talla de San José, del siglo XVIII; e hizo posible que el Rey Don Juan Carlos I aceptase ser Hermano de Honor del Baratillo… La etapa Moeckel no pudo ser más fructífera, sin reseñar los bienes espirituales que también fomentó en la gran Hermandad.
La imposición de la Medalla de Oro del Baratillo parece que tendrá lugar durante la celebración de la Función Principal de Instituto, tradicionalmente en la fecha que cae el primer domingo de Cuaresma, el 1 de marzo este año.
Sevillainfo ofrece conjuntamente con estas líneas un amplio reportaje fotográfico que recoge grandes e inolvidables momentos de Joaquín Moeckel en su Hermandad del Baratillo. Muchas de esas fotografías se deben al especialista gráfico de las cofradías sevillanas, Jesús Martín Cartaya, bajo cuyo nombre se concede en la actualidad un premio fotográfico instituido por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla. Entre esas imágenes destacamos la de Moeckel junto a su hijo, también Joaquín, acompañándolo siendo un niño en las filas de nazarenos del Baratillo en una inolvidable y entrañable tarde de Miércoles Santo.

































