Uno de los emblemas informativos de este periódico, prácticamente desde el inicio de su andadura, fue la recuperación del Hospital Militar. El presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, lo inauguró en versión Covid tras 15 de años de abandono de sus instalaciones por la desidia socialista en Andalucía.
No ha podido ser al completo, pero al menos una parte del inmenso edificio funciona ya para contribuir a la necesidad general de hospitalizaciones que urgen por causa de los contagios de la pandemia. El “nuevo” Hospital Militar estará para acabado para 2022, antes de que termine la actual legislatura.
En el día de su apertura, que el presidente ha calificado de “histórico”, siete han sido los pacientes ingresados por Covid. Esta primera y urgente fase del antiguo Hospital Militar Vigil de Quiñones -ahora denominado Hospital de Emergencias Covid-19-, contará con una plantilla de 282 profesionales sanitarios, y su capacidad es ahora mismo de 144 camas convencionales, más 25 de UCI, una planta de rayos, TAC y Ecografía, todo considerado de alta y última tecnología.
La inversión de la Junta de Andalucía ha sido de 34 millones y medio de euros.
El Hospital ha tenido que soportar una larga travesía de abandono y destrucción por parte del vandalismo desde que el Ministerio de Defensa se lo transfirió al Gobierno andaluz en el año 2003, siendo presidente el socialista Manuel Chaves y alcalde de Sevilla Alfredo Sánchez Monteseirín. Por fin ahora ha reabierto sus puertas en medio de esta situación excepcional de gravísimas consecuencias sanitarias ocasionadas por la pandemia. Y, cuando llegue el momento, la aspiración de la Junta es que en este edificio también se acojan los pacientes de diversas patologías y enfermedades.





