
Y ahora que ya es San Fermín
Cerdán pupilo sanchista
mordedor y feminista,
sigue ocultando el botín.
Piensa que Pumpido, al fin,
ese fiscal testaferro
le tildará de gamberro
él tan puesto y tan bizarro,
y como hace un buen navarro
¡a disfrutar del encierro!





