Los políticos de hoy no están preparados. A los políticos de hoy les falta talla: altura moral e intelectual. Les falta la honestidad necesaria que en teoría lleva aparejado el cargo, para obrar en consecuencia ante la sufridora y manipulada ciudadanía. A los políticos de hoy les sobra el egocentrismo: la egolatría, el narcisismo, el egoísmo, el protagonismo, el egotismo.





