
¡Ay, Sevilla, Sevilla! Ciudad de la gracia, del azahar, y… ¡de la polémica perpetua! Resulta que la Cabalgata de Reyes Magos de 2026 ya está dando que hablar, y no precisamente por la ilusión que despierta en los niños. No, no. Esta vez el culpable es cartel. El gran artista Fernando Vaquero ha dibujado una camiseta del Betis como regalo de Reyes en el salón de cualquier hogar sevillano.
Los sevillistas, claro, han puesto el grito en el cielo. ¡Como si les hubieran regalado carbón antes de tiempo! Las redes sociales, convertidas en un auténtico campo de batalla, arden con memes a cada cual más ingenioso. Que si ahora ponen la camiseta del Sevilla FC, que si mejor un traje de gitana (¡olé!), que si una foto de Raphael… ¡Un no parar!
Y es que, admitámoslo, en Sevilla nunca llueve a gusto de todos. Si el cartel es moderno, que es un sacrilegio; si es clásico, que es rancio. Si sale la Macarena, que por qué no el Gran Poder; si sale el Gran Poder, que dónde está la Esperanza de Triana. ¡Un sindiós! Pero qué sería de Sevilla sin sus polémicas, sin su eterna dualidad.
El acto de presentación del cartel estuvo presidido por D. Emilio A. Boja Malavé, presidente del Excmo. Ateneo de Sevilla, y D. Manuel Ruiz Rojas, director de Relaciones Institucionales de Fundación Caja Rural del Sur. También asistió D. Álvaro Pimentel Siles, delegado de Cartuja, Parques Innovadores, Movilidad, Economía y Comercio y Distrito Bellavista-La Palmera, en representación del Ayuntamiento de Sevilla. D. Manuel Sáinz Méndez, director de la Cabalgata de Reyes Magos, agradeció a Caja Rural su apoyo continuo. D. Fernando Vaquero, pintor encargado de ilustrar el cartel de la Fiesta Mayor, también tomó la palabra tras la presentación de Luis Rizo Haro, vocal de Bellas Artes.
La técnica de la obra es óleo sobre lienzo y el autor a través de una historia narrada ha querido explicarla detalladamente:
«En el cartel, una bolsa de papel, con el escudo del Excmo. Ateneo de Sevilla, reposa junto al marco de la puerta, como si guardara en silencio la magia que está a punto de renacer. Esos caramelos son el puente entre la fantasía de la noche y la ternura del amanecer.
Ha amanecido. La luz dorada del sol se cuela por la ventana y acaricia el salón. El árbol de Navidad despierta y, con él, todo parece brillar.
Tu hermana ríe, tus padres te miran, y en sus rostros esa sonrisa dulce, tranquila, que se quedará contigo para siempre, y frente a ti descansan tus sueños hechos realidad: una camiseta de fútbol, una túnica, el muñeco que tanto deseabas… todo está ahí, esperándote.
Mirad a ese niño porque sois vosotros. Por eso lo he pintado de espaldas, para que cada uno pueda poner en él su propio rostro, su propia infancia. Nos llaman la atención algunos peluches que le han traído a la niña, una niña que lleva el rostro de mi hija Julia.
Y por último he decidido escribir el texto del cartel con tizas de colores ya que la tiza nos evoca directamente a nuestra infancia y al ambiente escolar. Sobre las letras he dibujado tres pequeñas coronas situadas sobre las iniciales de los tres nombres de los Reyes Magos: M, G y B.
Querida Sevilla: Hoy he llegado aquí con un cuadro bajo el brazo. Un cuadro que ha pretendido pintar algo muy sencillo de entender, pero muy difícil de expresar: la ilusión… Espero haberlo conseguido».
Tras la intervención de Fernando Vaquero, D. Álvaro Pimentel Siles ha tomado la palabra como representante del Ayuntamiento de Sevilla, seguido de D. Emilio Boja Malavé, que como presidente del Ateneo de Sevilla agradeció su dedicación e ilusión al hacer un cartel que representa tan bien la Cabalgata de Reyes Magos del Ateneo de Sevilla.





