¿No lo han notado ustedes? Es algo que ya se está convirtiendo en la etiqueta identificativa de esta tierra nuestra. Es el olor de los que se apropian del voto y vuelcan las urnas en su propio beneficio y en el de sus allegados. Es el olor de la vileza, la bajeza, la ruindad, la mezquindad, el baldón, el vicio, la degeneración… Es el olor de quienes nos gobiernan y su podredumbre.





