Lo de distinta lo digo, porque el dar alas para crear a los artistas que nunca se atrevieron a exponerse en público siempre será un acto de generosidad. Como bien se decía en el denominado texto de sala de la muestra del 24: “¿Por qué Outsiders? Porque estamos deseando ver caras nuevas y porque creemos que todos merecen tener la oportunidad de brillar, sin importar si son nuevos en el juego o ya tienen algo de experiencia bajo el brazo. Y porque nos encantan los outsiders”.
En esta exposición -que se puede admirar desde el 14 de mayo al 21 de junio, en C/ Cuesta del Rosario, 8, Casa 1, 1L de Sevilla- se combinan la pintura, la escultura, la cerámica y las pequeñas instalaciones. Es un conjunto artístico cuyas obras no pueden sobrepasar el formato del 30x30x30; siendo 150 los artistas que se asoman esperanzados, con sus creaciones de pared o en pedestales blancos, a la oceánica mirada de los que vienen a contemplar el parto.
Javier Leñador González-Páez, que firma el texto de sala de esta segunda edición, dice al respecto: “Lo que todas estas personas tienen en común es que hacen cosas. Cosas más o menos importantes hechas bajo una intención artística, expresiva, comercial, comunicativa, decorativa, política, formativa…Cosas que merecen ser mostradas como representación de la creatividad humana”.
Outsiders, Vol.2, una propuesta valiente y distinta en la que la galerista Anabel Zunino se involucra cada año por estas fechas, para dar un empuje a los creadores sevillanos que nunca tuvieron la oportunidad de colgar sus sueños por entre las paredes y soportes inmaculados de una galería de arte de prestigio, como es Galería Zunino.





