Como la mejor tradición culinaria aconseja que para cocinar las langostas han de cocerse vivas, con objeto de procurarles una muerte más dulce, en Suiza su Gobierno determinó en 2018 que, antes de ser cocidas, fueran anestesiadas o aturdidas. Y siguiendo tan sensible senda ahora en Gran Bretaña, el Gobierno laborista de Starmer ha ido un poco más allá y anuncia que prohibirá la cocción de todos los crustáceos vivos, incluyendo gambas, cigalas, bogavantes y cangrejos. Es lo bueno de ser crustáceo: que además de acabar en selectas y exquisitas mesas, hay Gobiernos que se preocupan por sus muertes.
Porque a diferencia de estos privilegiados animalitos, hay otros seres a los que se les aplican unos métodos de muerte incluso más crueles, pero como acaban en cubos de basura sanitaria, no suscitan similar solidaridad sobre sus padecimientos ni sobre los métodos (que no envidiarían los crustáceos) que se les aplican para eliminarlos. Sus muertes, no sólo no preocupan ya a los Gobiernos, sino que se consideran como conquistas de nuevos derechos y un gran avance de la humanidad. Se trata de esos seres humanos que son cocidos o despedazados en el vientre de sus madres, aun gozando de una extraña semejanza a esos bebés que tanto nos conmueven cuando son abandonados o reciben el más mínimo gesto de maltrato.
Aunque eso sí, estas muertes también requieren de previa anestesia y aturdimiento…, pero de la sociedad.






4 Comments
Los artrópodos no tienen tan desarrollado el sistema nervioso y no perciben el dolor como los mamíferos, las aves, los reptiles y los humanos (por eso la mantis hembra devora lentamente la cabeza del macho durante el coito sin que este se inmute). También, si usted se cayera a ese afluente del Amazonas que mana de una fuente termal en Perú con aguas hirvientes, en cuestión de segundos perdería el conocimiento a causa del intenso dolor que le envolvería todo el cuerpo; las llamas, que se mueven y no cubren todo a la vez, tardan algo más en matar, con lo que el dolor es más prolongado. Ignoro el motivo por el que esos animales se cuecen vivos, pero los cocineros deben de saber, al cabo de tantos siglos de arte culinaria, que de esa forma se cocinan mejor (es lo que cabe suponer). Pero desde que el hombre se rebeló contra Dios ha ido cayendo cada vez más bajo, con lo que en vez de hacerse superior (que es lo que en realidad es, como custodio de la Creación) ha terminado por hacerse inferior a los animales, a los que ahora idolatra y pone por encima de su propia especie, llegando a extremos increíbles: no a la tauromaquia (en la que el toro, como animal bravo que es, disfruta de lo lindo) pero sí al aborto.
«Crustáceos», animales y niños; hoy podría agregarse, evocando a la muerta francesa Brigitte Bardot (protectora de animales) que nuestro mundo contemporáneo ha resultado bastardeado por cuestiones de «Derechos Humanos». Padres y sociedades que avalan el «aborto voluntario» por moda son causa de «decadencia insensata de la humanidad»; al menos de la española.
Buena prédica del abogado Miguel Ángel Loma. Para él mi saludo de Prospero Año Nuevo.
José Enrique, muchas gracias por su comentario.
Claudio, muchas gracias.
Yo también le deseo un prosperísimo año nuevo.