Para los konsomoles del de Comunisbuk.
Para huir de quién esconde,
tapa, borra mi dibujo,
y registra en mi escritura
algo para criticar
y aplicarle la censura
con mala leche y con tino
cuando sólo escribo el nombre
o menciono su apellido;
como salió enamorado
(por lo de San Valentín lo digo
que hasta se pidió la baja
y ser amante- bandido)
yo de ahora en adelante
le llamaré Valentino,
y si me aprietan, Rodolfo,
para ver si de esta forma
a quien me censura, esquivo.
Y a su pareja sin B,
la voy a dejar en Oña
y para más despistar
y sin llamarle «La Negra»
la bautizaré de Toña.
Pues así, todo aclarado
sobre Toña y Valentino,
sobre Valentino y Toña,
y yo, eterno caminante;
me voy haciendo camino
con una hogaza de pan
y para mojar, buen vino.
¡Viva España!





