
Begoña está hasta en la sopa
donde quiera que hay un lío
la cuchareta ha metido.
¿Acaso es legión o tropa?
Su marido, que la arropa,
trata de limpiarle el lodo,
y pone el brazo hasta el codo
apuesta que no ha robado…
Y un sobrenombre ha ganado:
¡Begoña Metementodo!





