Lo expuse públicamente hace años. Todo está peor no, lo siguiente. Pues que como tantas y tantas cosas, este mobiliario urbano se abandonó a su suerte y parece que no tiene solución alguna el asunto. Que el departamento municipal que se ocupa de “los cacharros de la calle” debería decir y hacer algo al respecto. Y que si no le encuentran un uso digno, ¡quítenlo ya de en medio y liberen las aceras para el peatón, caramba!





