Ábalos no fue a la trena
y tras cuantiosa fianza,
va y regresa a la confianza
de una gachís, siempre amena.
¿Tendrá la nevera llena
(pues siempre tiene el que ahorra)
al fin no entró a la mazmorra
lo aclama su graderío
que más bien es puterío,
y volver a la chistorra?





