El refrán también ha quedado afectado por la pandemia y las restricciones horarias. Ya no vale lo de “mañanitas de niebla, tardes de paseo”, pues el cierre de los comercios y las actividades no esenciales a las 18:00 horas provoca la desbandada general de la gente a sus casas. Sevilla vive sus días más deshabitados en este invierno del nuevo 2021, que viene conociendo en las horas más tempranas de sus mañanas una intensa niebla que pareciera pintar la ciudad de más desolación.
Las fotografías muestran la imagen de las últimas mañanas de Sevilla por los caminos de cada amanecer. La niebla se alía con la luz de las farolas para difuminarlo todo, como si pretendiera borrar aspectos y deshacer líneas. Y al fondo… al fondo nunca hay nada, apenas el atisbo blanquecino de algo casi irreconocible.
Son las estampas de una visión nublada y sin enfoque de la ciudad en este frío y lluvioso enero. El dicho no se cumple, porque a estas mañanitas de niebla no le están correspondiendo precisamente tardes de paseo. Con los comercios obligados a cerrar a las 18:00 horas, la vida en Sevilla apenas dura cada día un suspiro y hacía siglos que las calles no estaban tan solas.
Fotografías: Beatriz Galiano











