La Asociación Vecinal Macarena abandona la Comisión creada para solucionar los problemas en los centros sociales ubicados en la zona de la Macarena tras conocerse que no se llevará a cabo reubicaciones “ ni a corto, medio o largo plazo”

Los vecinos de la Macarena han trasladado su decisión de no acudir más a la Comisión constituida por el Ayuntamiento de Sevilla tras dos encuentros con los responsables municipales. Aseguran que en la primera reunión se dieron unas directrices a seguir, para llegar a una fluidez en la comunicación con los diversos servicios tanto policiales, como limpieza y emergencias. El colectivo vecinal asegura que se siguieron todas las pautas marcadas, llegando a tener una eficiencia del 80% en limpieza, 30% en actuación policial y 70% en emergencias.
Subraya la representación vecinal que entregó “una profusa información” recabada entre muchos vecinos de la zona “que arriesgando en múltiples ocasiones su propia integridad física se prestaron a la labor, en la que se describía pormenorizadamente todas las zonas conflictivas de forma gradual, tanto en limpieza, como en venta de droga y alcohol.”
La labor impulsada por la Asociación, lamentan, “está siendo completamente infructuosa debido a que la principal solución al problema, que ha contado con el respaldo unánime de los vecinos y comerciantes afectados e incluso reconocido por los servicios sociales y por el propio Ayuntamiento, esto es, la redistribución de plazas de albergue, evitando la concentración en una única zona de la ciudad, se nos comunica de forma tajante y poco ortodoxa, incluso contradiciendo las declaraciones del alcalde de estudiar el problema de la reubicación, que la misma no se llevará a cabo ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo”.
La representación de los vecinos de Macarena asegura que “ se continúa por parte del Ayuntamiento, y especialmente por la Directora General de Acción Social, culpabilizando a los vecinos de no respetar los derechos de estas personas, de no empatizar y de ser insolidarios”. Como consecuencia, los vecinos entienden que la situación “ vulnera nuestros derechos como ciudadanos, a tener un barrio digno, y que ha frustrado nuestras expectativas de llegar a un entendimiento y a una solución definitiva del problema.”
La ruptura de relaciones con el Ayuntamiento se produce “hasta que de forma pública y clara se informe a los vecinos de la cuál es la propuesta del Ayuntamiento para solucionar el gravísimo problema de convivencia e incivismo que afecta a la zona de la Macarena”, concluyen.





