Tengan mucho cuidado cuando abran el ojo, afinen el oído o depositen el pulgar sobre las páginas. No todo es oro lo que reluce en esta tierra resquebrajada de nombre España. Pues que apenas son unos pocos los que valientemente se oponen al servilismo oficial. Así que tengan cuidado, mucho cuidado, que en Sevilla, sin ir más lejos, en Sevilla también los hay y a porrillo. Que me refiero a los buenistas.





