
La Dana a Mazón le quedó grande
él estaba disfrutando en El Ventorro
y aquel Barranco del Pollo se hizo un chorro
que ya nadie pudo evitar que se desmande.
Calculada es la tardanza que se expande
sin ayuda Valencia lucha sola
y no sólo es de barro la gran ola
es de sucia cobardía militante.
Y ahora nadie dimite por el caso
sobre más de doscientas tumbas sostenido
porque en las huestes no hay soldado raso.
Las gentes de Valencia no se olvidan
de la frase que con dolor les dio en la cara:
¡Que si quieren ayuda, que la pidan!





