Por mucho que el mundo de la calle esté que arde y por los mentideros se hable de crisis, de encuestas y estadísticas toqueteadas y del “no es esto, no es eso” de Ortega, el mundo empresarial sigue su curso abriéndose camino a fuerza de esfuerzo y de nuevas ideas. La prueba de ello la tuvimos el pasado viernes en el Ier Encuentro Empresarial de la Campiña, que tuvimos la suerte de moderar, donde las empresas paradeñas y de la comarca se lucieron.
Un encuentro celebrado en el pueblo de Paradas y organizado por Fidel Galindo, gerente de Galindo Inmobiliaria y Seguros. Se celebró en el Aula de Cultura Municipal la Comarcal, que registró un lleno absoluto, colgándose el cartel de “no hay billetes” —más de cuatrocientas personas— con varios días de antelación. Además, se quebró el dicho taurino de “tarde de expectación, tarde de decepción”. Y es que el acto no defraudó nadie, ni a los cientos de asistentes ni a los participantes, porque se trataron temas de rabiosa actualidad y de importancia vital para el sector empresarial.
La tarde la abrieron dos profesores de Economía. Cada uno a su forma y a su modo desgranaron las claves a seguir en el futuro del mundo empresarial. En primer lugar tomó la palabra el doctor en Economía, y profesor de la Universidad Católica de Colombia, Antonini de Jiménez, de la vecina localidad de Marchena. Nos habló de libertad, en su más amplio sentido. Libertad para creer, libertad para crear, libertad para imaginar… Libertad y el mundo de la empresa, dos conceptos que no solemos escuchar en la misma frase, y el profesor Jiménez lo hizo y lo probó.
Posteriormente fue el catedrático paradeño José Manuel Cansino quien dejó claro clarinete en su disertación cuáles eran las oportunidades de futuro en el mundo empresarial, centrándose por momentos en el ámbito rural. En este punto, y sin olvidar las causas y los efectos de la economía mundial en la local, nos ofreció una visión de la idea del futuro empresarial con un verbo cercano a los que escuchábamos, meciendo el conocimiento y la intuición. Fidel Galindo, por su parte, hizo hincapié en la importancia en las empresas de ofrecer calidad más, incluso, que solo y únicamente el precio.
Tras una pausa, en la que los asistentes pudieron compartir opiniones y experiencias, se abrió la segunda mensa, con las palabras del organizador. El título de esta mesa trató sobre el pasado y el futuro en el mundo de la empresa, y tanto Manuel Barrera, gerente de la conocida empresa Saladitos, como Mario Conde, abogado y empresario, expusieron con la verdad de la práctica y los años por delante, un sinfín de apuestas y experiencias. Experiencias que nos llegaron al alma, pues Barrera desgranó lo difícil y la de piedras que se encuentra el mundo empresarial en el camino, pero con su ejemplo es más fácil superarlo, seguro.
El acto finalizó en Metrópilis con una copa para intercambiar experiencias y opiniones, servida con la maestría que identifica a Juan Carlos Cortés.
El mundo de la empresa tiene vida, está vivo. Pero lo estaría más, mucho más, si fuera de la mano del trabajador y de las administraciones. O viceversa, que el orden de los factores no altera el producto. Unidos, juntos, siempre se avanza más y mejor que cada uno por su lado, que la unión sigue haciendo la fuerza.
Por mi parte, dar la las gracias a los asistentes y la enhorabuena a todos los participantes y al organizador, Fidel Galindo, que ha mostrado poseer una importante capacidad de convocatoria.
Imágenes: Beni
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