
Según la Susana Griso,
al «infeliz» marroquí
como no es de por aquí
la iglesia ayudar no quiso.
¡Eso sí es rizar el rizo!
Es hablar mucha morralla,
porque si el crimen soslayas
en tus palabras mintiendo,
otro tú estás cometiendo…
Griso; ¿Por qué no te callas?





