
La Reina de Corazones
y el Nobel dicen adiós,
y que es por celos, ¡por Dios!
¿No están para eso mayores?
Pero en cuestiones de amores
no conviene decir nada,
tener la boca cerrada
y seguir siendo quien soy.
Recuerden que día es hoy…
¿No será una inocentada?





