
Sánchez haciendo limpieza
coge al bailarín de Iceta,
lo envuelve como panceta,
y lo vende de una pieza.
Lo que pase, no interesa,
ahí va a la UNESCO, un bruto,
torpe, sumiso, algo puto,
un personaje primario,
un colesterol sectario.
¡Que no hace O con un canuto!





