
Yo le aguanto y tú le pegas.
Lo entretengo y tú le das,
le doy dos patadas más.
Dale en la cara si llegas.
Por el suelo lo restriegas,
métele un dedo en el ojo,
consigue que tenga enojo
y ¿por qué nos va tan mal?
Somos dos contra el Abascal:
¡Qué malo este Equipo Rojo!





