
Jamás tienen corazón
ni los bancos, ni el gobierno,
los dos dueños del infierno
de este mundo sin razón.
Ser mayor, a la sazón
frente a estos dos pervertidos,
deja a los viejos perdidos
sin auxilio y protección,
porque de mayor, tu acción,
como «cliente» se ha ido.






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magnífico amigo