
La princesita Óscar Puente,
con un lobo se topó
en el AVE, y se asustó
gritando socorro urgente.
Y cuando llegó el agente
con un conejillo dió,
nada agresivo le vió
¡qué princesa más blandita!
Le asustó una preguntita;
por Puigdemont preguntó.





