Cruzando los dedos va
el Bolaños a pactar
y Pons, ¿qué puede esperar?
¡Que lo traicionen no más!
Da la diestra, pero atrás,
lleva el puñal escondido
y así, con pinta de ido,
prepara la dentellada
porque pactar es fachada
a un sanchista convencido.





