Que la Junta de Andalucía, gobierne quien gobierne, continúa siendo un nido de sectarios colocados a mansalva por el PSOE a lo largo de 40 años de régimen y que sigue igual aunque hayan cambiado los dirigentes políticos es un hecho.
Entre ayer y hoy, alguien a través de la Red Social Corporativa ha trasladado a todo el aparato completo de la Administración autonómica una serie de mensajes convocando a la «huelga general (ilegal) por el fin de la masacre y romper las relaciones con Israel». Así, por la cara, y sin que a nadie se le mueva un varal por tan insidiosa y racista campaña impulsada por quienes parecen estar convencidos de que la Administración es de ellos y que el pueblo ha de tragar con su perpetuo manejo y manipulación ideológica, empleando si es preciso de forma partidista el sistema mismo que pertenece a la Administración de todos con fines inconstitucionales.
Confiemos en que al menos el consejero responsable de la función pública haya tomado nota y haga lo posible por revertir tanta iniquidad latente en ese magma de irregularidades consolidadas por los años.
He dicho.





