Por primera vez en su historia, al menos que se sepa como historia reciente, un árbol de Navidad ilumina por las noches la Plaza de San Lorenzo. Corona su alta cúspide una estrella que para los sevillanos contiene un enorme valor de símbolo y profundo significado religioso, porque señala el lugar donde se encuentra el Hijo de Dios Vivo, Jesús del Gran Poder, Rey y Señor de Sevilla.
La polémica remodelación de la Plaza de San Lorenzo, que en su día quedó sin la arboleda que tantos años configuró su bellísima fisonomía (como un maravilloso decorado cinematográfico), se ve ahora compensada por la incorporación de elementos decorativos como este de un árbol de Navidad que alumbra las noches de este emplazamiento sevillanísimo, la plaza más hermosa para muchos.
El alto árbol que ha instalado el Ayuntamiento prácticamente en el centro de este lugar emblemático del casco histórico, alumbra las noches de la Plaza de San Lorenzo. Con una luz caliente, sin los colorines de mal gusto y de apariencia oriental de otras zonas de la ciudad, sobre el árbol adquiere un enorme significado el hecho de que su estrella luminosa se sitúa próxima a la Basílica de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, como si guiara a todos hacia el lugar en el que todos los sevillanos saben que habita el Hijo de Dios.





