
– No hagan olas… ¡No hagan olas!
Grita Sánchez «el eterno»
y con él todo el gobierno,
desde Puente hasta El Bolas.
Mentiras, bulos y trolas,
herramientas de la izquierda
se acumulan y concuerda
pues la porquería crece
y la Moncloa parece
¡una piscina de mierda!





