El Real Betis ha encajado más del doble de goles ante Cádiz, Eibar, Getafe, Girona y Espanyol (tres por partido de media) que ante Barcelona, Madrid, Villarreal, Celta y Dépor
La involución del sistema defensivo del Real Betis se ha hecho evidente con el transcurso de la temporada y puede llevarse por delante a Quique Setién como no sea capaz de parar esta sangría de una vez. Lo del jueves ante el Cádiz superó los peores augurios de los más pesimistas, pues fue la primera vez que los verdiblancos, en toda su historia, encajaron cinco goles en casa ante un rival de inferior categoría.
El Cádiz, hasta la fecha, solo había anotado 14 goles en sus 16 partidos de Liga en Segunda división (0,87 por partido). Llegó al Villamarín e hizo cinco. Y eso que venía con un marcador adverso y el Betis no estaba obligado a atacarle a lo loco y desproteger su línea defensiva. A los tres minutos ya lo había hecho, al perder un balón con un pase largo de Mandi sobre Boudebouz, una débil presión de Nahuel a Abdullah y un fuera de juego mal tirado por Tosca. A raíz de ahí, los errores en cadena se sucedieron sin solución de continuidad hasta encajar cinco goles ante un equipo de Segunda que jugaba con un equipo plagado de suplentes.

Ya le había pasado al Betis hace unas semanas algo similar en Ipurua. Allí se midió a un Eibar que solo había sido capaz de marcar 6 goles en las cinco jornadas anteriores (0,54 por partido) y en noventa minutos le endosó cinco, multiplicando por diez su efectividad. Datos aterradores.
En los cinco últimos partidos, antes rivales de la zona media-baja de Primera (Espanyol, Getafe, Eibar y Girona) y el Cádiz, que marcha cuarto en la Liga 1-2-3, el Betis ha encajado 15 goles, tres de media por partido ante un grupo de equipos que apenas promedia el gol por partido en lo que va de Liga, pues el Espanyol lleva 10, el Getafe 19, el Eibar 13, el Girona 16 (todos en 13 partidos) y el Cádiz 14 (en 16). Ante el Betis han marcado el triple de lo habitual.

Los 15 partidos del Real Betis de esta temporada.
Estos cinco partidos (0G 2E 3P) los ha disputado el Betis en el último mes de competición, del 30 de octubre al 30 de un noviembre especialmente negro, en el que estuvo 17 días sin jugar -del 3 al 20- por el parón de selecciones.
La involución del sistema defensivo del Betis es evidente. En sus cinco primeros partidos, ante rivales de la talla de Barcelona, Celta, Villarreal, Deportivo y Real Madrid, encajó 7 goles (1,4 de media) y eso que esos equipos llevan anotados 121 en las 13 jornadas de Liga, una media de casi dos por partido. Esos cinco primeros partidos (3G 0E 2P) los disputó el Betis en el primer mes de competición, entre el 20 de agosto y el 20 de septiembre.
Entre el 25 se septiembre y el 24 de octubre los béticos disputaron otros cinco partidos ante Levante, Real Sociedad, Valencia, Alavés y la ida copera en Cádiz (3G 1E 1P), encajando 11 goles (2,2 de media) ante rivales que han anotado 95 (uno y medio por jornada aproximadamente), aunque este fue el mejor tramo goleador de los béticos, que anotaron 15 dianas (3 por partido) y solventaron airosamente la serie, pese al duro varapalo sufrido ante el Valencia, que anda intratable.
Los problemas defensivos arrancan desde el 4-4 en Anoeta (en el que el añorado Feddal fue titular, como en el 3-6 posterior ante el Valencia), pues contando ese el Betis lleva encajados 26 goles en 9 partidos (2,88 de media), cuando en los seis anteriores solo había recibido 7 (1.16 por partido). “Prefiero empatar a cuatro que a cero”, dijo entonces Setién, en unos días en los que acaparaba elogios de propios y extraños, pues el Betis venía de ganar de forma seguida a Dépor, Real Madrid y Levante y empatar 4-4 el citado choque con la Real. Eso fue el 1 de octubre, hace hoy justo dos meses. Y a Setién le llueven los palos por doquier, la mayoría -no todos, que hay quienes se pasan tres pueblos- más que justificados.
El técnico bético aún tiene en su mano revertir la situación, pues el domingo visita a su ex equipo, la UD Las Palmas, que es penúltimo, sabiendo ya lo que han hecho la Real Sociedad en el Wanda y el Villarreal en Leganés. Un triunfo le puede dejar igualado con el 6º. Pero una derrota -en lo que va de temporada el Betis aún no ha perdido dos partidos seguidos- puede descenderle en el peor de los casos hasta el puesto 14º, en vísperas de recibir al Atlético de su ‘amigo’ Diego Simeone en el Benito Villamarín. Luego visitará al Málaga -vicecolista con los mismos 7 puntos que los canarios- y acabará el año ante el deprimido Athletic, eliminado también a las primeras de cambio de la Copa, en este caso por un Segunda B.
Setién se la juega en estos próximos partidos
El palo copero ante el Cádiz ha sido colosal, de los que no se olvidan, aunque debe haberle servido a Setién para extraer un buen número de conclusiones sobre lo que tiene entre manos y que la plantilla es más corta de lo que pensaba. Ahora, sin Copa, solo una briosa reacción en la Liga puede calmar los ánimos de una afición que está una vez más tremendamente dolida, pues había visto cosas en el equipo que le llevaron a ilusionarse y hace más de un mes que no ve absolutamente nada. El momento es delicado y la involución es evidente. La reacción es absolutamente necesaria y es hora de cambiar planteamientos y dar con la fórmula -quizá un doble pivote en un 4-2-3-1, quizá menos futbolistas de inicio con tanto perfil ofensivo- para frenar la sangría de los últimos partidos. A Setién le va el puesto en ello y ojalá sea capaz de salir airoso del lance, pues a pesar de los últimos sainetes me parece un técnico que merece muchísimo la pena. Algo terco en ciertas cuestiones, pero con personalidad y valiente. Así no tengo más que desearle suerte -que muchas veces también juega- en estos próximos compromisos y que podamos brindar en vísperas de Navidad por un próspero 2018, cuando se debe cumplir el primero de los tres años que tiene firmados con el Real Betis.





