Ya está en marcha otra edición de La Liga EA Sports, y los dos gigantes sevillanos la afrontan, como viene siendo costumbre en las últimas temporadas, con dos objetivos diferentes y dos realidades muy distintas. Los sevillistas, aparecen entre los candidatos al descenso en todas las casas de apuestas, aunque el proyecto de García Plaza parece acorde a la realidad del club, sin mayores pretensiones, y podría sorprender a más de uno. Por su parte, el Betis, aún con Pellegrini, regresa a la Champions League y es uno de los grandes candidatos a, como mínimo, repetir plaza europea para el próximo curso.
El Sevilla tuvo un año convulso la temporada pasada, y llegó a temer seriamente por su permanencia en primera división. El proyecto que lideraba Almeyda había tenido un inicio de curso interesante, con goleada al Barça incluida, y prometía tranquilidad a sus aficionados, e incluso pelear por ir a la Conference League, pero la realidad le dio un buen golpe en el tramo final de 2025 y el cuadro sevillista ya no levantó cabeza de forma definitiva hasta la llegada de su técnico actual. El perfil de Luis García Plaza, que sabe que no estaría en el club si Sergio Ramos lo hubiera adquirido, es interesante para el cuadro hispalense en este momento, ya que es un técnico trabajador, meticuloso, humilde, que no ofrece estridencias, y que sabe muy bien dónde está. Ya estuvo en clubes con similares aspiraciones. Sin ir más lejos, el Alavés, su anterior club.
Las llegadas al quipo sevillista de Juan Iglesias y Jon Guridi, dos jugadores muy regulares, bregados en estas lides y que no escatiman esfuerzos, son inteligentes por parte de la dirección deportiva, y, si no hay lesiones, van a sumar muchísimo al club. Habrá que ver cómo salen Mercado, que debe adaptarse a la competición, Julio Díaz y Robbie Ure. Especialmente el escocés puede resultar muy clave en un equipo que necesita gol. En cualquier caso, los de García Plaza tienen una plantilla confeccionada para rondar la zona baja, pero deberían poder salvar la categoría sin excesivos dramatismos. Eso sí, los mencionados perfiles de Guridi e Iglesias, junto a otros veteranos, deberán dar un paso al frente en partidos complicados del Sevilla ante rivales directos de esa parte baja, si no quieren complicarse la vida.
El Betis vive en un mundo mucho más alegre que el de su rival ciudadano. Su quinto puesto liguero le vale un billete de Champions League muchos años después y la afición verdiblanca espera disfrutarlo a lo grande. Habrá que ver si la máxima competición continental exige demasiado a una plantilla que en Europa League y Conference League rotaba bastante en Europa. A día de hoy, prácticamente todo el mundo mete al Betis en puestos europeos una vez más.
Los fichajes seguramente han dejado algo fríos a muchos, aunque Fran García tiene bagaje por la izquierda. Diego Conde es un buen portero suplente, que llega cedido, y Facundo Bernal promete, pero es un melón por abrir. La alegría puede llegar con el refuerzo ofensivo; el irlandés Troy Parrott es un goleador consumado a sus 24 años y aún tiene margen de mejora. Adaptado al fútbol neerlandés, desde donde muchos jugadores tienen una adaptación más fácil a LaLiga, el atacante irlandés es un nombre familiar a los aficionados a los videojuegos, ya que, desde que despuntaba con apenas 16 años en la cantera del Tottenham, ha sido uno de los atacantes más fichados a nivel mundial en todas las plataformas. Y si Parrott logra cumplir con la mitad de esas expectativas, se meterá a la afición verdiblanca en el bolsillo muy rápidamente.





