Los increíbles errores de toda la defensa bética y el portero en los goles del Cádiz

Tosca y Mandi fallan al tirar el fuera de juego en dos goles, Rafa Navarro, que tuvo pesadillas con Aitor, en la cesión que provoca el absurdo penalti de Dani Giménez. Durmisi y Barragán, en los dos corners

Dos fuera de juego mal tirados, dos corners mal defendidos, una cesión errónea y un penalti innecesario. Igual a cinco goles del Cádiz -no fueron seis porque el árbitro no quiso- y una de las derrotas más bochornosas de la historia en el Benito Villamarín. Lo del jueves fue de traca. Cierto es que son los once jugadores de un equipo los que atacan y defienden, pero no lo es menos que en el partido ante el Cádiz hubo errores individuales muy groseros de todos los componentes de la línea defensiva y del propio portero, que conviene analizar con detenimiento.

A los tres minutos ya había marcado Barral el 0-1, tras tirar mal Tosca el fuera de juego y dejar vendida a toda la línea defensiva, muy adelantada y mal escalonada. La jugada arranca con un pase largo de Mandi a Boudebouz que roba Abdullah, a quien luego Nahuel apenas presiona y permite que centre cómodamente.

El 1-2 lo anota de cabeza Dani Romera (18’) tras un córner peinado en el primer palo, ante la asombrosa pasividad de Durmisi y la lentitud de reflejos del portero, Dani Giménez.

El 2-3 viene precedido por un fallo garrafal de Rafa Navarro (26’), que cede en corto con su pierna izquierda al portero, quien comete un innecesario penalti luego sobre Barral, al arrollarlo junto a la línea de fondo, cuando estaba sin apenas ángulo.

El 2-4 es un pelotazo largo sobre Aitor, en el que esta vez es Mandi quien se queda retrasado al tirar el fuera de juego, lo que permite al extremo rival controlar e irse como quiere de Rafa Navarro, con centro al primer palo que no tapa Mandi, que retrocede lentísimo, y en el que Romera se anticipa a Camarasa, que había bajado a tratar de apagar el fuego.

El definitivo 3-5 llega tras otro saque de esquina, que esta vez cabecea Kecojevic de forma impecable en el primer palo, dentro del área chica, pese a la oposición de Barragán y Camarasa, a quienes gana en el salto

En definitiva, una noche aciaga de la línea de zagueros béticos, con fallos graves de todos ellos y del portero que los gaditanos aprovecharon a la perfección. Rafa Navarro es sobre el que han recaído las mayores críticas, pero el cuarteto defensivo al completo, más el portero, fue el que completó un partido nefasto y todos cometieron errores groseros.

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