Los tres jóvenes rumanos de la violacion grupal a una joven paraguaya en el entorno del Estadio de la Cartuja se enfrentan a 23 años de prisión cada uno
Según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía, el 23 de abril de 2017, sobre las 3,00 horas, la joven conoció en una discoteca del polígono de San Jerónimo de Sevilla, a través de una amiga común, con la que había salido esa noche, a los tres procesados, sin antecedentes penales, con los que estuvo tomando copas y bailando hasta la hora del cierre del establecimiento, sobre las 7,00 horas.
Entonces salieron todos juntos del local y se marcharon en un vehículo, modelo Audi A4, cuyo usuario es D.D., que se sentó en la parte trasera del mismo con la joven y N.M., mientras A.I.M. conducía el vehículo, dirigiéndose hacia el entorno del Estadio de la Cartuja. Los acusados empezaron a discutir entre ellos «violentamente en un idioma que la joven no entendía, dando golpes y manotazos con gran violencia».
En ese momento «de violencia y tensión» y tras detener el vehículo, según la Fiscalía, D.D., «con ánimo libidinoso, comenzó a manosearla y a tocarle sus órganos genitales, llegando a introducirle los dedos en la vagina, oponiéndose tenazmente la víctima a ello, defendiéndose con sus manos e intentando que no lo hiciera».
El procesado, «dándole fuertes golpes en la cara y en la cabeza», logró vencer así su resistencia, mientras en ese instante N.M., que estaba sentado junto a ella, «comenzó a golpearla fuertemente, cogiéndola de la cabeza, dándole fuertes golpes, tirándola fuertemente del pelo, llegando a tumbarla en el asiento trasero donde el procesado D.D. la penetró vaginalmente, mientras que N.M. le tapaba la boca para que no se oyeran sus gritos de auxilio, intentando ella escapar del coche, no pudiendo hacerlo ya que el procesado A.I.M., que era el que conducía, se bajó del vehículo golpeándola fuertemente por todo el cuerpo para que no pudiera escaparse de la brutal agresión que estaba sufriendo».
En ese momento, A.I.M., «con ánimo libidinoso, la penetró también vaginalmente, intentando otra vez la víctima escapar del vehículo, no pudiendo hacerlo debido a la violencia con la que los tres procesados la golpeaban por todo el cuerpo».
Posteriormente, N.M. la sacó violentamente del vehículo «arrastrándola por los pelos y se la llevó hasta un descampado cercano, golpeándole nuevamente la cabeza contra el suelo, donde, con ánimo libidinoso, la penetró vaginalmente, dándole a continuación un fuerte puñetazo en la cara, perdiendo la joven ya el conocimiento».
La Sección Tercera ha señalado para el 16 de octubre el inicio de la vista oral, en la que se juzgarán a los tres acusados como presuntos autores de unos hechos que son constitutivos de tres delitos continuados de violación, cometidos cada uno de ellos por cada uno de los tres procesados D.D., N.M., ambos de 30 años, y A.I.M., de 31 años de edad.
La Fiscalía considera que procede imponer a cada uno de los tres procesados por el delito de continuado de violación cometido por cada uno de ellos, la pena de 20 años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; así como la pena de tres años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, también para cada uno de los acusados.
También pide para cada uno de los tres la pena de ocho años de libertad vigilada, que se ejecutará con posterioridad a la pena privativa de libertad, y la pena de prohibición de aproximarse a la víctima R.C.V. a una distancia no inferior a 500 metros, así como a su domicilio o lugar en la que la misma se encuentre, y prohibición de comunicarse con la misma por cualquier medio o procedimiento durante 25 años.
Asimismo, el Fiscal interesa, a la vista de la gravedad de los hechos, imponer a cada uno de los tres procesados la pena de privación del derecho a residir en la localidad de Sevilla o acudir a la capital andaluza durante 25 años. Por último, los acusados, según la Fiscalía, deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la víctima en la cantidad de 2.500 euros por las lesiones y en la cantidad de 100.000 euros por el daño moral ocasionado a la misma.
La víctima, según recoge la Fiscalía, sufre como consecuencia de la brutal paliza lesiones consistentes «en erosiones en ambas aletas nasales y en el labio superior, áreas de alopecia en cuero cabelludo, región parietal izquierda, secundaria a arrancamiento de mechones de cabello; erosiones en ambos miembros superiores; contusión en la muñeca derecha; erosiones en miembros inferiores y en ambas rodillas; erosiones y contusiones en ambos hombros; y contusión en los glúteos».
A la joven, el día 2 de mayo de 2017, se le diagnosticó una infección del tracto urinario superior como consecuencia de estos hechos, dada la existencia de restos contaminantes en el interior de su saco vaginal; necesitando tratamiento curativo consistente en toma de antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios y cura de las erosiones.





