Es más fácil darle con la estaca del relato de la realidad a un progre a la violeta que lograr que acepte los hechos, por eso todo se convierte en un despropósito y casi nadie del otro lado se toma la molestia de contar las cosas como son, pero sólo bastaría recordarles que en 2010 gobernaba Rodríguez Zapatero después de haber obtenido en las elecciones de 2008, su segunda legislatura, 11 millones de votos (169 diputados) frente a los 10 millones (154 diputados de Rajoy). El día 7 de mayo de aquel año 2010 un tal Joe Biden, por entonces vicepresidente de EEUU, vino hasta Madrid sólo para comunicarle al Jefe del Estado español, el Rey de España, la necesidad inmediata de cambiar de rumbo en política económica con todos los planes E y todas las mamarrachadas de gasto público o nuestro país arrastraría a la debacle a toda la UE. 24 horas más tarde, aunque nadie lo sabía entonces, el Rey fue sometido a una operación en un pulmón ante el temor de que tuviera un cáncer que resultó ser un nódulo benigno. Ante tan difícil situación, con el Rey incapacitado para trasladar el mensaje al Gobierno, el día 10 de mayo fue el propio presidente Obama el que llamó por teléfono a Zapatero para advertirle directamente de la insalvable situación que la política de cachondeos socialistas había generado, lo que le llevó a empezar a eliminar despilfarros idiotas y un año más tarde, en noviembre de 2011, el incompetente, incapaz de asumir que tendría que desdecirse de todo lo actuado si aplicaba la única receta posible, se vio obligado a convocar elecciones generales que ganó Rajoy con casi 11 millones de votos (186 diputados) frente a 7 millones casi justos de ZP (apenas 110 diputados)… De inmediato hubo que ponerse a hacer los ajustes que ZP no quiso acometer para no hundir del todo en el desastre al país y arrastrar con nosotros a toda la UE. Desde entonces para acá, el relato zurdo sobre los recortes de Rajoy se ha convertido en un mantra acusatorio cuando ellos saben que fueron los culpables de generar el despiporre y prefirieron borrarse de la responsabilidad de lo que tocaba hacer para evitar la hecatombe. Le dejaron el marronazo al que viniera, incluido el rescate no de los bancos (¡falso!), sino de las cajas de ahorros cuyo desplome habría hundido en la miseria a millones de pequeños ahorradores por culpa de los políticos y los chorizos (¿no es lo mismo acaso?). Y esto es todo, señores, pero me pregunto por qué la derecha no se aplica en contar estas cosas tan simples tal y como sucedieron.
He dicho.





