Entienden que el parón de la actividad en la industria y la construcción es “un punto de inflexión con graves consecuencias”. La CES y la Cámara de Comercio temen las “consecuencias irreversibles” que provocarán las últimas medidas aprobadas y decretadas ayer por el Gobierno, “especialmente en nuestras pymes y autónomos, sometidos a una presión desde varios frentes que pueden abocar al cierre de muchas empresas”.
CES y Cámara de Comercio comprenden que “estamos ante una crisis sanitaria sin precedentes, que ha desencadenado una gravísima crisis económica; y creemos que en estos momentos lo principal es atender a los enfermos y evitar que se siga propagando el virus”. Sin embargo, también declaran que las empresas que están afrontando como pueden la suspensión de su actividad, consideran que el Gobierno central no ha valorado suficientemente la repercusión económica del parón total de las actividades empresariales, exceptuando las de primera necesidad, “lo que desembocará, inevitablemente, en la pérdida de empleo. Cuanto más se pare la actividad, más se tardará en poner en marcha la economía”.
Los empresarios han llegado a considerar que en estas decisiones han primado los intereses políticos partidistas por encima de los que, razonablemente, podrían haberse establecido, pues hay sectores fundamentales para la economía de la provincia de Sevilla, como el industrial, que venían ya tomando medidas de seguridad y de prevención de sus trabajadores.





