Cuando ya la hijaeputancia
en el rostro es reflejada,
tienes el alma cariada
de tanta mala sustancia.
Olvida, deja esa ansia,
que ni bótox a montones,
ni estética, ni tirones,
podrán disfrazar tu mal.
Nunca se endulza con sal.
Y ¡estás feo de cojones!





