En EE. UU., la bandera se lleva en el corazón y por eso se la trata y ama con el mimo que usted ve en televisión, y que responde a la realidad social en la que viven los americanos. Todo lo contrario de lo que ocurre en esta pobrecita nación de nombre España.
(Contestando a un tuitero, que se mostraba alucinado de cómo se recogía la bandera española después de su caída y como la recogían en las películas americanas)





