El 24 de julio de 1525 partía de La Coruña una gran expedición de siete naves y casi medio millar de hombres. Iba comandada por García Jofre de Loaysa. ¿Destino? Las Islas Molucas. Como su segundo a bordo, dirigía Juan Sebastián de Elcano.
El fin de la expedición fue rentabilizar el camino abierto por la primera circunnavegación, que salió de Sevilla, establecer una ruta interoceánica, afianzar la presencia española en el sudeste asiático y controlar las rutas de especias. No tuvo buen fin y sus principales capitanes murieron, pero no por ello fue menos heroica.
Un gran Congreso
Por ello, la Armada Española y otras instituciones como el Instituto de Historia y Cultura Naval, la Real Orden de Caballeros de María Pita, el Instituto Cornide, la Autoridad Portuaria de A Coruña, el Ayuntamiento, la Asociación de Historia y Cultura Militar y la Asociación Héroes de Cavite dedicaron una semana conmemorativa que albergó un gran Congreso.
El mismo día de la salida de la Expedición, 24 de Julio, pero 500 años después, se abría el Congreso. Las ponencias inaugurales corrían a cargo de Luis Gorrochategui que disertaba sobre “La Expedición Loaysa Elcano” y la profesora sevillana María Fidalgo Casares, doctora miembro de la Academia Andaluza de la Historia y de la Real Academia de San Romualdo que habló sobre “Hernán Cortés y la Expedición Loaysa”.

María Fidalgo y Carlos Fernández Andrade, destacados ponentes
Fidalgo es una de las conferenciantes más reputadas en la figura de Cortés, pero esta vez sorprendió al auditorio dando una magistral conferencia sobre la desconocida faceta de Hernán Cortés como descubridor y explorador. El cometido del conquistador en la Expedición Loaysa fue el mandar una armada de Socorro. En esta tesitura reivindicó la grandeza de Cortés «todo un héroe de frontera, crucial en la globalización». Avanzó que este otoño comparecería en Sevilla con este tema.
El día 26, la intervención inaugural correspondía a Carlos Fernández-Andrade (Licenciado en Historia Moderna y Derecho) que disertó sobre una de las monedas más universales de la historia de la humanidad: el Real de a Ocho, o Peso Hispano de plata. Fdez-Andrade explicó cómo esta moneda se convertiría en la primera moneda de intercambio global y usada en los cinco continentes durante más de 300 años y aportó que llegaría a ser la moneda oficial de los EEUU durante varias décadas.
Analizó también con gran amenidad cómo el poderío geopolítico y económico de la corona española y su excelente calidad favorecieron la difusión de esta moneda y que fuera codiciada por todos, incluyendo corsarios, piratas, banqueros y comerciantes extranjeros.
El Congreso fue clausurado con la intervención del mediático Coronel Pedro Baños que disertó sobre la Hispanidad y la situación geopolítica planetaria.





