La Parroquia de San Bartolomé y San Esteban ha organizado una fiesta de la familia para el próximo 14 de enero con el objetivo de recaudar fondos para la restauración de la torre y fachada parroquial, actualmente en un estado tan preocupante que se llega a temer por la integridad estructural de parte del edificio del siglo XVIII, declarado Bien de Interés Cultural desde 1997.
El templo fue sometido hace doce años a una importante restauración en su interior, pero el exterior del inmueble quedó sin tocar, a expensas de un proyecto de restauración encargado a la arquitecta María Dolores Robador, catedrática de la Escuela Universitaria en el área de de construcciones arquitectónicas y responsable de los proyectos de restauración de la fachada del Ayuntamiento de Sevilla o del Jardín del León, Cenador y Estanque del Real Alcázar. Hace un par de años, se desarrollaron una serie de trabajos de urgencia para la consolidación de la fachada, frontal de la iglesia y la torre, unas actuaciones que simplemente evitaron que parte del inmueble se viniera abajo. El último informe sobre la situación de la fachada y la torre de la parroquia de San Bartolomé, elaborado por la arquitecta Cristina Borrero, apunta a la existencia de un grave problema originado por la humedad, así como pretiles y cornisas rotos que afectan gravemente a la estabilidad de la torre.
La jornada festiva para recaudar fondos que permita la rehabilitación del exterior de la parroquia comenzará a la una de la tarde con la celebración de la Eucaristía por las familias. Posteriormente, a las dos y cuarto, el convento de San Agustín (c/San Alonso de Orozco) acogerá una comida en un ambigú benéfico con precios populares, que incluirán bebidas y platos donados por establecimientos y particulares de la parroquia. La tarde se completará con rifas y actuaciones infantiles.





