Los ciudadanos del mundo estamos con el alma en vilo pendientes de la sorpresa cotidiana que nos depare el ungido por los dioses, Donald Trump (DT), esperando conocer -según ha comentado Javier Zarzalejos- las consecuencias que se deriven de “una política dictada únicamente por la forma en el que el interés de EEUU es interpretado por un presidente que no reconoce la relación trasatlántica, ni los compromisos de seguir comprometidos, ni las reglas que ordenan el comercio internacional. En su visión de negociante no hay cabida por un orden internacional que conspira contra los intereses de EEUU”. Sus disparatadas proclamas son proyectiles letales contra la legalidad internacional y contra el sentido común. Movido por manía persecutoria, ha afirmado que todos los Estados- incluidos sus aliados- abusan de EEUU, y que la Comisión Económica Europea fue creada para joderlo –“screw”-, por lo que tiene que aplicar a los países de la UE aranceles del 25%. Para garantizar su seguridad, necesita anexionarse Canadá, Groenlandia y el Canal de Panamá, y llegar a una entente cordial con quien era su principal enemigo, Vladimir Putin (VP), pero, para lograrlo, se enfrenta con el obstáculo de la guerra de agresión de Rusia a Ucrania, en la que el anterior Gobierno estadounidense ayudó política, económica y militarmente al país agredido, junto con sus hasta ahora aliados en la OTAN y en la UE.
En 2014, Rusia atacó a Ucrania, se apoderó de Crimea y la incorporó a la madre patria. La Comunidad internacional no reaccionó adecuadamente ante semejante violación del Derecho Internacional, limitándose los miembros de la OTAN a aplicarle unas livianas sanciones económicas que apenas afectaron a su economía. Alentada por esta falta de reacción, VP envió tropas irregulares para apoyar a los insurgentes en las regiones de Donestk y Lugansk y, en 2021, el Ejército ruso invadió Ucrania, so pretexto de impedir el ataque a Rusia del Ejército ucraniano, apoyado por tropas de la OTAN. El Ejército y el pueblo ucraniano liderados por Volodimir Zelenski (VZ) rechazaron la ofensiva, y la invasión -disfrazada de “operación técnica”- resultó un fiasco total. Tras tres años de encarnizados combates y constantes bombardeos rusos con misiles, aviones y artillería de objetivos militares y civiles -que han causado gran número de bajas y la destrucción de buena parte de las infraestructuras ucranianas- los frentes se han estabilizado llegándose a una situación de empate técnico.
DT había afirmado en su campaña electoral que acabaría con la guerra de Ucrania en 24 horas y la forma más fácil de conseguirlo era condonando la agresión de Rusia. A tales efectos, ha ido preparando el terreno para convertir al agredido en agresor y desprestigiar a VZ, al que ha culpado de haber inducido a EEUU a gastar $350.000 millones en una guerra que nunca debería haber empezado, y acusado de haberla iniciado. Zelenski podía haber frenado su extensión si se hubiera rendido al comienzo del ataque ruso, con lo que habría evitado muchas muertes y la destrucción de su país, y perdido menos territorios de los que perderá por su contumacia. DT lo tildó de dictador, porque no había celebrado elecciones al concluir su mandato, y aseguró que solo contaba con el apoyo del 5% de la población, cuando -según el último sondeo- tenía el 57%. Concluyó con la amenaza de que, de no actuar con celeridad y firmar un Acuerdo de paz con Rusia, correría el riesgo de quedarse sin país. “Amo a Ucrania. Zelenski ha realizado una terrible labor. Su país está hecho pedazos y millones de personas han muerto innecesariamente, y esto continúa”. Por eso, impulsaba unas negociaciones de paz, que solo él y su Administración podían conseguir.
En paralelo -y dando muestras de su talante de negociante, que no de negociador-, DT ha pasado factura por la ayuda prestada a Ucrania por el Gobierno anterior -que por cierto no era de $350.000 millones, sino de 116.000, según el Instituto de Economía Mundial de Kiel-, para recuperar el dinero gastado o conseguir alguna contrapartida. “Quiero que nos den algo por todo lo que les hemos dado. Pedimos tierras raras, petróleo o cualquier otra cosa que podamos conseguir”. Con su cínico pragmatismo -“business is business”-, DT mandó a Kiev a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, para conminar a VZ a que firmara un Acuerdo por el que Ucrania cedía a EEUU el 50% en sus tierras raras, sin que éste garantizara la seguridad de aquélla. VZ dijo que tenía que consultar el texto con su Gobierno y Bessent -con la fina diplomacia de que presume el vicepresidente J.D. Vance (JDV)- le espetó: “Tienes 6 minutos para firmar. Si no lo haces, le diré a Trump que no quieres llegar a ningún acuerdo”. El representante personal de DT para Ucrania, Keith Kellogg, bajo el diapasón y buscó un compromiso que evitara la ruptura. De ahí salió un Acuerdo menos irrazonable, que VZ fue invitado a firmar en la Casa Blanca, pasando de dictador -Trump negó haberle aplicado semejante epíteto- a socio comercial.
DT ha afirmado que su objetivo principal era terminar con los conflictos bélicos, porque la III Guerra Mundial no estaba muy lejos, y llegado a decir que si Biden hubiera estado un año más en el Gobierno, estaríamos ya incursos en ella, pero “esto no va a suceder porque YO voy a poner fin a la cifra de muertos, tanto en Oriente Medio como en Ucrania”. En esta coyuntura, DT telefoneó a VP -sin informar previamente al presidente ucraniano, ni a sus aliados de la OTAN- y entre los dos bosquejaron un Acuerdo de paz sumamente favorable para el agresor, que decidieron imponer “velis nolis” al agredido. Antes de iniciarse en Riad las negociaciones ruso-americanas de paz -de las que se excluyó a Ucrania y a la UE- DT ya había aceptado las dos principales reivindicaciones de VP: la conservación por Rusia de los territorios ucranianos ocupados y anexionados por la Duma, y la exclusión de Ucrania de la OTAN. La cacicada de Trump -que ha rehabilitado a un arrinconado VP y lo ha blanqueado políticamente- se ha visto complementada por la ridiculización de VZ en su vergonzoso encuentro del pasado día 28 de febrero en la Casa Blanca.
Antes de empezar la reunión, DT dijo a los periodistas que él no estaba alineado con VP ni con nadie, sino con EEUU y “por el bien del mundo”, por lo que quería encontrar una solución y acabar con la guerra en Ucrania. Refiriéndose a VZ dijo: “Ya ven el odio que siente por Putin. Me resulta muy difícil llegar a un acuerdo con tal nivel de odio. Siente un odio inmenso y lo entiendo, pero puedo decirles que la otra parte tampoco lo quiere”. Se produjo entonces un “diálogo de besugos” a tres bandas, siendo el tercer vértice del triángulo JDV, que colaboró activamente en la encerrona. Basta con reproducir lo esencial de la discusión, que es autoexplicativa. Juzguen Vds.
-JDV: Durante 4 años en Estados Unidos tuvimos un presidente que se mostró duro con VP y luego éste invadió Ucrania y destruyó gran parte del país. El camino hacia la paz y la prosperidad debe pasar por la diplomacia. Probamos sin éxito el camino de Joe Biden de enarbolar el pecho, fingiendo que las palabras del presidente de EEUU importaban más que sus acciones. “Lo que hace de EEUU un gran país es su compromiso con la diplomacia. Eso es lo que hace el presidente Trump” (¿?).
–VZ: De acuerdo. Rusia ocupó en 2014 Crimea y partes del este de Ucrania. Entonces era presidente Obama, al que siguieron Trump, Biden y de nuevo Trump. Que Dios los bendiga. Desde esa fecha, nadie ha detenido a VP. Hemos tenido conversaciones bilaterales con él muchas veces y firmado acuerdos. Yo firmé en 2019 un Acuerdo con él, Macron y Merkel, y acordamos un alto el fuego, pero lo rompió y mató a nuestros ciudadanos ¿De qué diplomacia habla?
–JDV: Estoy hablando de la diplomacia que pondrá fin a la destrucción de su país. Creo que es una falta de respeto venir al despacho oval a discutir de esto ante los medios de comunicación. Debería agradecer al presidente que intente poner fin al conflicto.
–VZ: Habla de nuestros problemas como si los conociera ¿Ha estado alguna vez en mi país? Vaya allí y verá lo que hay.
–JDV: He visto reportajes ¿No cree que tiene dificultades para reclutar soldados?
–VZ: Tenemos en efecto problemas.
–JDV: ¿Cree que es respetuoso venir al despacho oval y atacar a la Administración que intenta evitar la destrucción de su país?
–VZ: En tiempos de guerra, todo el mundo tiene problemas, incluidos Vds, pero tienen un hermoso océano, pero -aunque no lo sienten ahora- lo sentirán en el futuro.
–DT: ¡No tiene ni idea!
–VZ: Que Dios les bendiga, no tendrán guerra.
–DT: No nos diga a nosotros lo que vamos a sentir. Estamos intentando resolver su problema. No está en situación de dictarnos lo que vamos a sentir. Se ha colocado en una posición muy mala. “No tiene las cartas en la mano en este momento. Con nosotros empieza a tenerlas”.
–WZ: No juego a las cartas. Soy un presidente serio en tiempos de guerra.
–DT: Vd. juega a las cartas con millones de vidas de personas. Juega con la III Guerra Mundial. Lo que hace es una falta de respeto con este país que tanto le ha ayudado.
–JDV: ¿Ha dicho una sola vez gracias durante esta reunión?. Pronuncie palabras de agradecimiento a EEUU y a su presidente, que intentan salvar a su país.
–WZ: Por favor ¿cree que sí habla muy alto, Vd….
–DT -No habla alto. Su país está en grandes dificultades.
–WZ: ¿Puedo responder?
–DT: No, no. Ya ha hablado demasiado. Repito que su país está en grandes dificultades.
–WZ: Lo sé, lo sé…
–DT -No está ganando esta guerra, pero tiene una gran oportunidad de salir adelante gracias a nosotros.
–VZ: Hemos aguantado en nuestro país. Al comienzo de la guerra estuvimos solos y estamos agradecidos por su apoyo. He dicho gracias en este despacho y fuera de él.
–DT: No han estado solos. Les hemos dado a través de un presidente estúpido $350.000 millones y proporcionado material militar. Si no hubieran tenido nuestro equipo…
–VZ: Me ha invitado…
–DT: …nuestro equipo militar, la guerra habría terminado en dos semanas.
-VZ: En tres días, escuché decir a Putin.
-DT: Le aseguro que será muy difícil hacer negocios en estas condiciones.
–JDV:¡Dé las gracias!
–VZ: He dicho muchas veces gracias al pueblo estadounidense.
–JVD: Acepte que hay desacuerdos y debatémoslos, en lugar de exponerlos a los medios de comunicación. Vd. se equivoca.
–DT: Creo que es muy importante que el pueblo de EEUU vea lo que está pasando y, por eso, he dejado que esta discusión dure tanto tiempo. Debe estar agradecido.
–VZ: Estoy agradecido.
–DT: No tiene cartas en la mano, está acorralado, su pueblo muere, le faltan soldados…
–VZ: Por favor, Sr. presidente…
–DT: Nos dice que no quiere un alto el fuego y prefiere continuar la lucha. Le aconsejo que acepte un alto el fuego ahora. Si cesan las balas, sus hombres dejarán de morir.
–VZ: Por supuesto que queremos parar la guerra.
–DT: Pero no quiere un alto el fuego.
–VZ: Quiero un alto el fuego siempre que sea con garantías.
–DT: Tuvo relaciones con un tipo llamado Biden, que no es una persona inteligente, y con Obama, pero no conmigo.
–VZ: Las tuve con quien era el presidente de EEUU.
–DT: Obama les dio mantas, mientras yo les di Javelins para destruir tanques. Debería estar más agradecido porque no tiene cartas en la mano. Con nosotros tiene esas cartas y sin nosotros no las tiene. Será un acuerdo difícil de conseguir si no cambia de actitud. El problema es que le he dado poder para ser duro, porque sin EEUU no podía haberlo sido. Su pueblo es muy valiente.
–VZ: Gracias
–DT: Pero, si no llegan a un acuerdo, nos retiraremos y, si nos retiramos, tendrán que seguir luchando y no creo que sea bonito. Una vez que firmemos el acuerdo, estará en una posición mucho mejor. Pero no muestra el menor signo de gratitud y eso no es bueno. Bien, creo que ya hemos hablado más que suficiente ¿no le parece? Va a ser un programa muy bueno de televisión. Veamos qué podemos hacer para arreglar esto.
Acto seguido, DT expulsó a VZ de su residencia, dejándolo sin la rueda de prensa ni el almuerzo previstos. De inmediato, publicó un comunicado en el que decía que había constatado que “Zelenski no está listo para la paz si EEU está involucrado, porque siente que nuestra participación le da una gran ventaja en las negociaciones. No quiero ventajas, quiero PAZ. Él ha faltado el respeto a EEUU en el preciado despacho oval. Podrá regresar cuando esté listo para la paz”. DT mostró su más pérfida imagen y su conclusión fue falsa y errónea, ya que los que no están listos para la paz son Putin, que inició la guerra con la invasión de Ucrania y podría acabarla en cualquier momento si quisiera, y el propio Trump, que no está interesado en una paz justa, sino en los negocios, con el fin de arrebatar a Ucrania sus recursos minerales.
Según el embajador Javier Rupérez, el comportamiento de los dirigentes estadounidenses constituye un hecho insólito en los anales de las relaciones internacionales, y -a juicio de Raúl del Pozo- el mundo ha sido testigo de la emboscada que tendieron a VZ, algo que jamás había ocurrido en los 250 años de su historia. DT se puso al lado del dictador y en contra de sus aliados demócratas. Para mí, ha faltado además a las más elementales normas de la cortesía, de la hospitalidad y de la decencia.
He escuchado unas declaraciones a la CNN del secretario de Estado, Marco Rubio, tan inauditas como las de su patrón, al explicar que VZ tenía que pedir perdón por mostrarse tan desagradecido con un país que está haciendo todo lo posible para lograr la paz y con un presidente que es el único capaz de conseguirlo, porque VP lo respeta. La forma escogida, sin embargo, no puede ser más atrabiliaria: negociar con el agresor, excluir al agredido de la mesa de negociaciones, y aceptar de entrada las exigencias del invasor. DT ha pasado de mediador a representante con autoconcedidos plenos poderes de Ucrania en la negociación, para aceptar en su nombre su rendición incondicional. Y encima llama desagradecido a VZ porque no se arroja a besarle los pies y decirle: “!Gracias, Bwana!”
Ha habido pocas críticas por esta deplorable conducta, salvo la del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schurmer, que ha declarado que DT y JDV estaban haciendo el trabajo sucio de VP. La inmensa mayoría de los dirigentes republicanos han insistido en la necesidad de que VZ presente sus excusas y algunos de ellos han llegado incluso a pedir su dimisión. Los rusos están exultantes y no es para menos. El vicepresidente del Consejo de Seguridad Nacional, Dimitri Medveded, ha dicho que el cerdo insolente recibió finalmente una buena bofetada en el despacho oval. “Trump tiene razón. El régimen de Kiev está jugando con la III Guerra Mundial”.
VZ hizo de tripas corazón y publicó un comunicado de agradecimiento:“Gracias EEUU. Gracias por su apoyo, gracias por esta visita, gracias al Congreso y al pueblo estadounidense. Ucrania necesita una paz justa y duradera y estamos trabajando justamente para eso”. En unas declaraciones a la cadena de TV Fox News -muy cercana a DT- ha afirmado que, aunque el presidente no hubiera sido amable con él, no se lo reprochaba. “Sin ayuda americana, perderíamos la guerra”. Estaba enormemente agradecido a los europeos por su apoyo y por su ayuda militar y financiera, pero eran las armas americanas, su inteligencia y su experiencia lo que les ha permitido aguantar.
Según ha comentado Gabriel Tortella en “The Objective”, lo más inaudito y escandaloso era que DT pretenda poner fin a la guerra de Ucrania reivindicando al agresor y culpando a la víctima por no haberse rendido. Con ello, ha dado la vuelta a la política exterior de EEUU y convertido al país líder de las democracias en el principal aliado de las dictaduras. Su conducta es incluso peor que la de Chamberlain, porque éste no llegó a justificar la invasión alemana, ni llamó dictador al presidente checo Edvard Benes. Para la presidenta del Partido Conservador británico, Kemi Badenoch, para lograr la paz es esencial una diplomacia respetable. Hay que recordar que el villano de la historia es el criminal de guerra de Putin, que invadió ilegalmente un Estado soberano. El presidente chileno, Gabriel Boric, lo ha expresado con meridiana claridad: “Un país invade el territorio soberano de su país de Vd., que con su pueblo se defiende. Unos años después, el presidente de otro país que lo apoyó en un inicio, anuncia que en verdad, Vd. inició la guerra y que, por tanto, tiene que acatar las condiciones de quién lo invadió, y además devolver la ayuda entregada, y presiona a todo el mundo para ello. Es lo que está haciendo Trump con Ucrania es inaceptable”.
Como un oasis en el desierto mediático estadounidense, se ha alzado la voz del prestigioso periodista del «New York Times”, Thomas L. Friedman, quien -en su magnífico artículo “En el centro del drama Trump-Zelenski hay algo inquietante”- se ha planteado las preguntas de si “¿estamos siendo dirigidos por un ingenuo que cree en Vladimir Putin, alguien dispuesto a tragarse íntegramente la retorcida visión del presidente ruso sobre quién inició la guerra en Ucrania y cómo debe terminar? o ¿nos dirige un padrino de la mafia que quiere repartirse territorios con Rusia del mismo modo que actúan los jefes de la familia del crimen? Yo me quedo con Groenlandia y tú con Crimea. Yo me quedo con Panamá y tú con el petróleo del Ártico. Y nos repartiremos las tierras raras de Ucrania. Es lo justo”. Los valores fundamentales, los aliados y las verdades que EEUU siempre sostuvo están en entredicho o en venta. DT está actuando fuera del marco de referencia, sin ninguna fidelidad a la verdad, ni a las normas que animaron al país en el pasado.
DT está embelesado con VP, un nacionalista cristiano y un promotor anti-woke, y no aplica el sentido común del que tanto presume. “No ve el poder estadounidense como la caballería que viene a rescatar a los vulnerables que buscan la libertad de quienes pretenden aplastarlos; ve a EEUU como una nación que debe extorsionar a los débiles”. En consecuencia, trata de conseguir derechos mineros por valor de cientos de miles de millones de dólares para compensar la ayuda prestada y se aprovecha de la debilidad de Ucrania. “Don Corleone se avergonzaría de pedir eso. Don Trump no”.
Un presidente serio se habría dado cuenta de que VP está jugando una mano muy débil. La mayor parte de las “ganancias” rusas se produjeron durante las primeras semanas de la invasión. Tras su ofensiva, Rusia controlaba el 19.6% del territorio ucraniano y sus bajas no pasaban de 20.000. Hoy ocupa el 19.2% y sus bajas ascienden a unas 800.000. Podría quedarse sin sus tanques T-80 y en 2024 perdió el doble de su sistema artillero que en los dos años anteriores. La reasignación de recursos de los sectores productivos al complejo militar ha alimentado la inflación de 2 dígitos y la tasa de interés es del 21%. DT ha acudido, pues, al rescate de VP cuando éste estaba con el agua al cuello. Cree que firmará el Acuerdo de paz por ellos negociado al margen de Ucrania, pero Putin no busca la paz, sino la victoria.
DT ha culminado su infame chantaje al decidir la suspensión del suministro a Ucrania de armamento -de misiles a munición- y de la asistencia técnica para la reparación de los daños causados a sus infraestructuras. Gracias a su presión, VZ tendrá que firmar una paz injusta que beneficiará al agresor, pero -como ha señalado Carlos Herrera- si ya se da esto por seguro, habría que conseguir que la “paz” -por injusta que fuere- fuera por lo menos duradera, para lo que es esencial que EEUU ofrezca garantías y tropas europeas estén presentes en el territorio ucraniano, cosas a las que VP se opone. VZ ya ha sacado la bandera blanca y comunicado su disposición a acordar un alto el fuego, seguido de negociaciones de paz, y a firmar el Acuerdo sobre tierras raras.
¿Querrán y podrán los países occidentales cubrir el vacío militar dejado por la traición de DT? Se reunieron en Londres y expresaron su apoyo a Ucrania, pero -como ha señalado Tortella-, esto no basta y deberán aportar la ayuda militar y financiera necesaria para que Ucrania pueda repeler la agresión rusa. “Ya que Trump ha abandonado la causa de la democracia, Europa deberá asumirla ella sola”. No va a ser tarea fácil, porque el coste de la operación será astronómico y los países están muy divididos. Según Carlos Alsina, el perdonavidas ha entregado Ucrania a Rusia y todo puede empeorar aún más “¿Dónde dará Putin su próximo golpe? ¿Qué capacidad tiene Europa de resistir a Rusia sin el respaldo de EEUU?”. Por el momento, se ven impotentes sin dicho respaldo, pero tendrán que potenciar de forma acelerada su capacidad defensiva, no ya por la seguridad de Ucrania, sino por su propia seguridad, porque un Putin envalentonado por su victoria y su impunidad, y fortalecido por sus amistosas relaciones con DT, podría atacar en un futuro no muy lejano a otro país europeo, aun cuando fuera miembro de la OTAN, ante la situación de crisis en que ha quedado sumida la Alianza, sobre todo si EEUU decidiera abandonar la Organización. Por otra parte, conviene acelerar el ingreso de Ucrania en la UE, que -según Friedman- es lo que más teme VP, porque pondría en evidencia a su régimen. En cualquier caso, debemos, respaldar las palabras del Rey Felipe VI: “Quiero enviar nuestro coherente y sostenido mensaje de solidaridad y apoyo -sustentado con palabras y acciones- al pueblo ucraniano en su legítima defensa y en su aspiración y derecho de lograr una paz justa y duradera, defendiendo su independencia e integridad territorial”.





