Empachos navideños

Los empachos y la navidad son muy de estas fechas, cabe recordar que las imprudencias suelen pagarse en términos de empachos y kilos de más.

Nada importa cuando vemos las luces navideñas prendidas en nuestras ciudades y pueblos, y cuando la “caja tonta” no deja de anunciar que los turrones, el jamón, el lechal y las gambas están ya subiendo en todos los mercados, para que nos importe “un comino” los excesos en las comidas navideñas.

Para eso están los antiácidos y el firme propósito de apuntarse a un gimnasio en enero, justo cuando la espalda del rey Baltasar brille en toda su explosión.

El término “empacho” se utiliza comúnmente para describir la sensación de malestar abdominal o indigestión que puede experimentarse después de haber consumido una comida copiosa. Este malestar puede estar asociado con la ingestión de grandes cantidades de alimentos, especialmente aquellos ricos en grasas y azúcares, como suele ocurrir durante las festividades navideñas.

Es importante señalar que la tolerancia a ciertos alimentos varía de una persona a otra. Lo que puede causar indigestión en una persona puede ser bien tolerado por otra (olvídense del alcohol, eso en grandes cantidades no le sienta bien a nadie). Además, ciertos problemas de salud, como enfermedades gastrointestinales o intolerancias alimenticias, pueden influir en la capacidad de digerir ciertos alimentos. 

Algunos de los síntomas comunes de estas indigestiones son :

  1. Dolor abdominal: Puede sentirse hinchazón, presión o dolor en el área del estómago. El clásico desabotonar la cintura. Un gustazo. Ahí cabe aún un mazapán más.
  2. Indigestión: Problemas para digerir los alimentos correctamente, lo que puede provocar acidez estomacal, eructos y gases. Tirar de farmacia, nunca te dio más sensación de placer.
  3. Sensación de pesadez: Una sensación general de incomodidad y pesadez en el estómago. Andar un poco y tomar una tónica o una cola sin azúcar (quitando previamente el gas) ayuda bastante.
  4. Malestar general: Puede experimentar fatiga, náuseas o incluso vómitos en casos más severos. Ahí si no funcionan los fármacos y si ha bebido alcohol en demasía, te la has jugado. Aguanta, acuéstate y mañana será otro día.

Para aliviar el empacho o prevenirlo, puedes considerar las siguientes recomendaciones:

  1. Hidratación: Beber agua ayuda a facilitar la digestión y aliviar la sensación de pesadez. 
  2. Actividad física: Realizar una caminata suave después de comer puede estimular la digestión y reducir la sensación de empacho.
  3. Comidas más ligeras: En las festividades, intenta moderar las porciones y distribuir tus comidas a lo largo del día. Opta por opciones más ligeras y equilibradas. Cosa que ya se sabe es harto complicada., siempre hay un cuñado…
  4. Evitar acostarse inmediatamente: Trata de esperar al menos 2-3 horas después de comer antes de acostarte para permitir una mejor digestión.
  5. Tés digestivos: Algunas infusiones de hierbas, como el té de jengibre o menta, pueden ayudar a calmar el malestar estomacal. El  licor de hierbas, no es digestivo, ojo a esta leyenda urbana.

Si los síntomas persisten o son graves, es recomendable buscar asesoramiento médico. En general, es importante disfrutar de las festividades con moderación y prestar atención a las señales de tu cuerpo para evitar excesos que puedan dar lugar a empachos, amén de los regalos en kilos que te llevas puestos.

Disfruten, llega la Navidad.

Brozam. Cursos Manipulador de Alimentos




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